La furia de los vientos del huracán Irma hace tres meses, estremecieron a El Paraiso, pero Roger Hidalgo y su esposa Lisandra Reyes que estaban al tanto de los pronósticos meteorológicos, no confiaron en la fortaleza de su vivienda y cuando el ciclón se aproximaba a esta región, fueron hacia el centro de la ciudad de Morón y se evacuaron en una casa más confortable y resistente.Cuado Irma iba en retirada, recibieron una llamada telefónica que los puso en sobreaviso: "La casa de ustedes se derrumbó". "El cielo se nos unió con la tierra, pues todas las pertenencias la habíamos dejado ahí", comenta Lisandra, quien cumple algunos meses de embarazo.